Sólo palabras



A salvo abrigado invulnerable en la oscuridad roja y el latido poderoso y rítmico. La expulsión del paraíso (la única verdadera) la inconsciente felicidad de la infancia donde la muerte no existe. El dolor placentero y dulce de la adolescencia el entrar a tropezones y codazos en eso que dan en llamar madurez con retazos de sueños en el alma. Y seguir y seguir y seguir con Ella esperándonos pero con los sueños a cuestas el corazón batiendo y lágrimas en los ojos.




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Mis últimas novedades literarias



Para poneros al tanto, he aquí la lista de mis escritos en el último mes. Sé que no podéis vivir sin saber qué ando tramando.

"La vida sexual de los percebes" (estudio zoológico)

"La siembra de nabos en Jallalabad" (ensayo indescriptible)

"Influencia de los cátaros, los albigenses y los bogomilos en la cocina cisterciense en el siglo XIV" (ensayo gastronómico)

"El ataque de los extraterrestres caníbales" (pieza teatral)

"12/11/2015-14/12/2015". (Memorias)

"La conspiración de los Templarios amigos de Da Vinci" (novela)

"Catálogo de los pastores protestantes de la iglesia de Southwestwrnworhillhallibour entre los siglos XV y XX" (enumeración o congerie)

"El Aleph" (plagio descarado)

"Estudio comparativo entre las tribus escandinavas y los aborígenes australianos" (ensayo etnográfico-demencial)

“1.269 poemas de amor y una canción desafinada” (poemario)

“Biografías no autorizadas de Pocholo y Godofredo de Bouillon” (Biografía, claro… ¡es que hay que decirlo todo!)

“Construye tu propia Estrella de la Muerte” (bricolaje)

“Los festines de Calígula y sus hermanas” (pornografía barata)

“Cómo adiestrar a su ornitorrinco” (hobbies y naturaleza)

“Manual de uso de la lavadora Blancomatic 1300” (trabajo a sueldo)

Como veis, mi producción literaria es incesante. Voy a terminar con el síndrome del túnel carpiano.



Irlanda, mi isla



¿Recordáis el irlandés de “Braveheart” que decía que Irlanda era suya? Mentía. Irlanda es mía, y os voy a hablar un poco de ella.
Apenas aterrizado en Dublín, ya recibes tu primera lección: esta ciudad es en verdad Báile Atha Clíath, la “ciudad amurallada por un lado”. Efectivamente, siendo sus fundadores los Wykings, nada tenían que temer del mar, así que la amurallaron sólo en la parte que miraba tierra adentro. Es una ciudad partida en dos por el río Liffey, y plana, de casas, no pisos enormes, a escala humana. Invita a pasear. Hay muchas formas de saborearla. Para quien conozca la larga lucha por la independencia está llena de símbolos: el castillo, donde operaba el servicio de inteligencia inglés y donde tantos patriotas fueron torturados y asesinados, la GPO (Oficina General de Correos), donde el nacionalista gaélico Padraigh Pearse leyó la declaración de la Independencia en la fallida Revolución de la pascua de 1916, siendo luego asesinado junto a los otros firmantes sin juicio ni nada que se le pareciera y donde podemos admirar hoy una magnífica estatua de Cú Chulainn, uno de los héroes mitológicos de la Isla Esmeralda, los Collins Barracks, sitio histórico hoy museo donde estuvieron encarcelados la mayoría de los grandes patriotas,  el cementerio de los Héroes, el bellísimo monumento a los Caídos, donde las almas en forma de cisne abandonan sus cuerpos... 
 
Pub en Dublín
Pero mi isla es mucho más antigua. Podéis dirigir vuestros pasos al Trinity College, donde además de gozar de su enorme biblioteca podréis admirar el Book of Kells, el libro iluminado medieval de estilo irlandés puro que se conserva en el mundo (cada día se le da vuelta una pagina), o extasiaros en el National Museum ante la tumba de un Wyking, espadas y hachas medievales, el oro de los Celtas... Para los amantes de la arquitectura religiosa tenemos la Iglesia de Santa María y sobre todo la Catedral de San Patricio, la más grande de la isla, con 90 metros de nave y repleta de recuerdos históricos. Si tras el atracón de cultura e historia queremos juerga, estamos en el sitio indicado. Temple Bar es una opción, con decenas de pubs, aunque mi favorito está a una manzana de distancia, en el Happiness Bridge. Allí hay cerveza de la buena, gente amable y alegre y los viernes y sábados noche música en vivo, aunque en esto hay para elegir, ya que los dublineses son al parecer músicos naturales, y muchas veces gente aficionada que toca en la calle por afición hace que se te encoja el alma sólo con un whist y un bodhran.

Podría extenderme más, pero eso será en otra ocasión. Ahora alquilamos coche (en mi opinión, la mejor opción), así añadimos un toque de aventura e incertidumbre a nuestro viaje al conducir por el lado contrario. Parada imprescindible si vamos al sur: Cashel. Las ruinas del castillo abadía, rodeada de campos verdes, sumida en la niebla, erizada de cruces celtas, con el graznido de los cuervos y la tumba con motivos Wykings de Brian Boru, primer Rey de Munster pueden hacerte retroceder en el pasado de la mejor manera, os aseguro que sales de allí mudo, por no estropear el hechizo con palabras. Siguiendo hacia el sur, llegamos a la ciudad rebelde por antonomasia, la pesadilla inglesa: Corcaigh, Cork por mal nombre. Desgraciadamente todo lo vemos o casi es moderno, ya que en la Guerra Tan los delincuentes indultados en Inglaterra y enviados a Irlanda a sembrar el terror (los tristemente célebres Black and Tans) quemaron la ciudad hasta los cimientos. Pero hoy se alza orgullosa, con una magnífica universidad que os recomiendo visitar y una visita imprescindible: el castillo de Blarney. Allí se encuentra una piedra que según la tradición si la besas recibes el don de la elocuencia (yo la he besado y me he vuelto más parlanchín, pero no más sabio. El ser elocuente no implica que lo que digas sea mejor). 

The Ring of Kerry

Corcaigh es la lanzadera hacia el Gaeltach, la zona de habla gaélica. Cuando entras allí, un cartelón en la carretera te lo advierte: Inglés..bye, bye!! Los nombres de los pueblos, las calles, los comercios...todo en gaélico. Pero que esto no os desanime, los irlandeses son la gente más hospitalaria que he conocido y nunca tendréis problemas por el idioma (ni aunque ignores el inglés). Siguiendo hacia el Oeste está la bravía costa desgarrada que mira al Atlántico. El Ring of Kerry es una zona de belleza indescriptible, azotada por un viento incesante que llega del mar. Allí la alternancia de nubes, sol, lluvia, niebla...crean un ambiente realmente mágico, con colores como nunca habías creído posibles. Y es sólo la antesala de mi sitio favorito: la península de Dingle. Salvaje, como un puñal que se clava en el flanco del Océano, con playas enormes y solitarias, azotadas por un viento que te mantiene en pie aunque te dejes caer hacia delante. A cada recodo, un pueblecito multicolor de bravos pescadores, y los ecos de la historia por doquier: las torres redondas, donde los monjes medievales pusieron a salvo mucha de la sabiduría de Occidente mientras en el continente casi se había olvidado el uso del latín, el Gallarus Oratory, un curioso oratorio en forma de barca invertida construido sin argamasa en el siglo IV y que aún hoy se conserva absolutamente impermeable, la Iglesia de San Brandan, donde las cruces conviven con las estelas celtas cubiertas de caracteres ógmicos...


Ya más al norte, Galway, y uno de los paisajes más impresionantes del mundo: los acantilados (cliff) de Moher. Casi cien metros de caída en absoluta vertical, como si la costa hubiera sido cortada a cuchillo. Y la bahía donde los náufragos de la Armada Invencible fueron asesinados en la playa por los ingleses y una placa en castellano rememora aquella matanza...

Incesante Irlanda. Me abstengo de hablar del Ulster ya que no iré allí mientras siga invadido, y que conste que me he dejado centenares de cosas en el tintero. Pero confío en haber picado la curiosidad de algún lector para que alguna vez visite mi isla. Desde luego, cuenta con mi permiso.

Eichmann en Jerusalem (fragmento)



"Has reconocido que el delito cometido contra el pueblo judío en el curso de la guerra es el más grave delito que consta en la historia, y también has reconocido tu participación en él. Pero has dicho que nunca actuaste impulsado por bajos motivos, que nunca tuviste inclinación a matar, que nunca odiaste a los judíos, y pese a esto, no pudiste comportarte de manera distinta y no te sientes culpable. Nos es muy difícil, aunque no imposible, creerte; existen pruebas, aunque escasas, que demuestran sin dejar lugar a dudas razonables lo contrario de cuanto afirmas, en lo referente a tus motivos y tu conciencia... ][ Si aceptamos, a efectos dialécticos, que tan solo a la mala suerte se debió que llegaras a ser voluntario instrumento de una organización de asesinato masivo, todavía queda el hecho de haber, tú, cumplimentado y, en consecuencia, apoyado activamente, una política de asesinato masivo. El mundo de la política en nada se asemeja a los parvularios; en materia política, la obediencia y el apoyo son una misma cosa. Y del mismo modo que tú apoyaste y cumplimentaste una política de unos hombres que no deseaban compartir la tierra con el pueblo judío ni con ciertos otros pueblos de diversa nación —como si tú y tus superiores tuvierais el derecho de decidir quién puede y quién no puede habitar el mundo—, nosotros consideramos que nadie, es decir, ningún miembro de la raza humana, puede desear compartir la tierra contigo. Esta es la razón, la única razón, por la que has de ser ahorcado."

Eichmann durante su juicio

©Hannah Arendt, "Eichmann en Jerusalem"

Fabricando una noticia estúpida



Pongamos por caso que soy un troll, un zumbado o un magufo (a menudo las tres cosas van juntas). Es sabido que el cerebro necesita glucosa, y tras mucho cavilar tengo una idea luminosa: "los diabéticos a veces tienen demasiada glucosa. Ergo, tendrán más en el cerebro. Por lo tanto, un diabético con hiperglucemia tiene que ser más inteligente o rendir más que una persona sin esa enfermedad"

Alfred E. Neuman sin duda se tragaría el bulo
Obviamente, esto es una patochada. No tiene sentido. Si intentara colar esta bazofia en The Lancet o Science me echarían a patadas. Pero si soy uno de los ejemplares mencionados anteriormente... ¿para qué necesito pruebas, estudios, controles y publicaciones científicas? Sólo hace falta un blog gratis, y perpetrar algo con un lenguaje que suene a científico. Y currarme el titular, porque es lo único que leerá el 99% de mi público. El disparate de marras lo titularía así:

"Científicos de una prestigiosa universidad de Estados Unidos demuestran por primera vez que los diabéticos tienen mejores funciones cognitivas que el resto de la población"

Ya está. Si mis seguidores son bastantes, el que esta imbecilidad se haga viral, trending topic y que reciba 5.000 "me gusta" es cuestión a veces de horas.
¿Porqué? Porque nadie nos enseña pensamiento crítico-escéptico. Ante un titular así cabría preguntarse:

  • ¿Científicos? ¿Exactamente qué científicos? ¿Médicos, genetistas, biólogos moleculares, astrofísicos o qué? La palabra "científicos", como diría Borges,"aturde en el título" apelando a la falacia de autoridad, pero no nos informa realmente de nada.
  • ¿Una prestigiosa universidad? ¿Y eso? ¿Qué prestigiosa universidad? ¿Harvard, John Hopkins o la Universidad Winnipeg, de Apaloosa, Alabama, con 52 estudiantes y un perro flaco? No me vale con que el autor del artículo afirme que es "prestigiosa".
  • Según el titular, esta barrabasada se ha "demostrado". Para que tal cosa sea mínimamente creíble, debe haberse demostrado en ensayos clínicos según rigurosos métodos que sin duda serán puestos a prueba por la comunidad científica internacional, y la crítica a los errores en la ciencia suele ser feroz, no hay "vacas sagradas" intocables (aún hoy hay una legión de físicos -por poner un ejemplo- que tratan de derribar la Teoría de la Relatividad de Einstein); y han de haberla publicado en sitios reconocidos internacionalmente (y esto aún no es garantía absoluta). Si este estudio ha superado los standards de (por ejemplo) "The Lancet" para publicar algo, ya tiene un punto a su favor. Si las fuentes son "elblogdePepito.blogspot.es", "Medicina Holística Cuántica.com" o un vídeo de Youtube, fraude garantizado. Y si no hay fuentes... sin comentarios.

Como vemos, con tres sencillos pasos hemos desmontado el tinglado sin necesidad de recorrernos todo Google para ver si esto es cierto o no. A veces, como decían por ahí, "el sentido común es el menos común de los sentidos"